Creatividad, ingenio, chispa, reutilización e incluso eco-diseño, cualquiera de estos términos pueden ser utilizados para hablar acerca de este elemento de descanso que encontré en Pelaya – Cesar. En una llantería cercana a una estación de servicio no solo arreglan las llantas a autos, buses y camiones, estas personas encontraron un nuevo uso para las llantas que no podían ser reparadas para el uso vehicular, las transformaron y crearon esta especie de hamaca-silla que nace luego de cortar segmentos de las llantas, desplegarlas y añadir un poco de plástico para tejer, esta pieza las cuelgan con cuerdas a los arboles o vigas de madera y quedan listas para descansar un rato bajo la sombra.
Es muy interesante el nuevo uso que le dan a estas llantas que no pueden ser utilizadas en los vehículos, pero que gracias a estas transformaciones no entran a ser parte de pilas de llantas que muchas veces encontramos tiradas por las calles o en basureros que no les darán ningún uso o en el peor de los casos son quemadas y contaminan aun más el ambiente.