Texto y fotografías por Souldes Maestre.
Blogger invitado desde Atánquez, Cesar.

La invitación

 

Son las 3:30 am. Los golpes de los tambores unidos a los primeros cantos de los gallos me despiertan… el día ha llegado; es el jueves de “La Octava”. Salgo de casa en búsqueda de ese mágico sonido que produce la mezcla del carrizo, la caja, y los cascabeles , unidos a los versos y cánticos de los danzantes del Corpus.  Desde hace aproximadamente una hora el toque de la caja le recuerda a los danzantes esa cita inolvidable que tienen con la tradición, y de la misma manera, se invita a los ancestros a acompañar a los danzantes en este recorrido.

Luego de encontrarse en la iglesia las kukambas, diablos y negros, suben por las empedradas calles del pueblo y llegan a “La Piedra Lisa” donde bailan y esperan la salida de los primeros rayos del sol. Desde este lugar y mirando hacia las nubes del oriente, los capitanes conocedores de la tradición leen el destino que cita a uno o varios de los danzantes al reencuentro con los ancestros.
Con un sol radiante engalanado para sus fiestas, los danzantes regresan a sus casas para darle el toque final a sus atuendos. A las 8:00 am el repique de los tambores les hace recordar sus promesas y de nuevo se reúnen en el sitio denominado el “Coco” desde el cual salen a cumplir la cita de medio día en la iglesia. Al terminar allí se van a tocar y recordar en el cementerio a los danzantes que aun viven  en la memoria.

La visita

 

A partir de este momento los danzantes visitan cada una de sus casas y bailan alegremente recordando a los antiguos capitanes y miembros de cada una de las danzas.
El recorrido de las visitas va desde la 1 a las 6 de la tarde y es acompañado por versos que recuerdan a antiguos capitanes y  costumbres ancestrales; allí los mayores acompañan a  los jóvenes y transmiten el conocimiento para garantizar la continuidad de la tradición. Al llegar a la casa los danzantes son recibidos con comidas y bebidas y estos de una manera más libre y con mas energía danzan en círculos mostrando sus atuendos.  Los negros bailan la “contrapanza” en la cual los versos se entonan con gran fuerza y fervor se repican los machetes y se abrazan unos a otros. De mano en mano pasan las cántaras de “chirrinche” el cual a esta hora ya fluye por la sangre dando fuerzas para culminar la última prueba. 

 

El juego de la pelea

 

La plaza principal está en su totalidad llena de personas que disfrutan con ver las danzas. El repique de las campanas avisa que son las 6 y que comenzará el juego de la pelea; los danzantes se turnan en su estricto orden para danzar frente a templo y de un momento a otro las kukambas dirigidas por su capitán irrumpen en la plaza y agitando sus sallas abren la rueda amenazando con el pico de sus gorros creando un cordón humano alrededor de la plaza principal.
Niños jóvenes y adultos buscan el mejor sitio para ver el enfrentamiento entre negros, diablos y kukambas, entre el bien y el mal… Alegremente danzan dentro de un óvalo alrededor del sitio sagrado de la Piedra de Manzanares, con el campo abierto por las kukambas. Los diablos hacen su entrada amenazando con sus espuelas, las kukambas con sus picos se defienden y a la orden del capitan Rafael Andrés, los negros y negritas hacen lo propio entrando con machetes alejando y buscando vencer a los diablos.

La despedida desde Manzanares

Al acabar el juego todos se dirigen a la tarima de la plaza donde esta enterrada la piedra de Manzanares, donde se dice está enterrado el Mamo Tutaka, fundador del antiguo pueblo de Atánquez. Todas las danzas juntas harán el ultimo recorrido para despedir la sierra, algunos con dos piedras en las manos chocándolas al ritmo de los tambores y respondiendo al verso del capitan con la frase “Se va la sierra sin na’

Yo nunca la despidiera
Se va la sierra sin ná’
Y como si nunca volviera
Se va la sierra sin ná’
Aunque no lo crean así
Se va la sierra sin ná’
Ay! me dan ganas de llorar
Se va la sierra sin ná’
y despedir mi palenque
Se va la sierra sin ná’
Ay cantando la despedida
Se va la sierra sin ná’
Yo no creo que es para siempre
Se va la sierra sin ná’
Pa complacé a mis amigos
Se va la sierra sin ná’
Esa tradición que tengo
Se va la sierra sin ná’
y todo se acaba en la vida
Se va la sierra sin ná’