Un conjunto de percepciones sobre la visita de este diseñador industrial de Cardiff, Gales, a Expodiseño 2011, Bogotá.

Ross durante la conferencia “For the love of form” en Corferias. Bogotá, 2011
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Stand de Haceb en Expodiseño 2011.
La empresa colombiana Haceb invitó a este personaje a participar en Expoconstrucción y Expodiseño 2011. Una experiencia memorable en la que tuve la oportunidad de asistir al taller ‘Second Skin’ para conocerlo en persona y a su charla ‘For the love of form’ para escuchar su historia. Un tipo bacán, entusiasmado con lo que hace. Todos los asistentes agradecemos a Haceb por su apuesta al diseño.
Ross boceta las figuras humanas como si fueran de agua.
Siempre he creído que el diseño no debe tener nombres propios; debe hacer su trabajo, no con el objetivo de hacerte famoso (star system), si no por el diseño mismo. Pero con Ross Lovegrove encuentro las dos corrientes funcionando entre sí. Y es que el hombre no se autodefine como diseñador, sino como escultor de la forma, artista de la tecnología.
Él busca que sus objetos tengan espiritualidad, que sean arte funcional, no máquinas, simplemente porque su instinto se lo dicta. Y su instinto le dicta que un diseñador es obsoleto mientras no “abrace los problemas globales”, a los que él responde desmaterializando forma, procesos, y tratando de inyectarle arte y sinceridad a los objetos desde una postura biomimética que define todo lo que piensa y lo que hace.
Una combinación interesante de idealismo, un sólido ego, bolsillo lleno, arte, observación de la naturaleza y conocimiento de la vanguardia de los procesos tecnológicos; fórmula que claramente le ha funcionado. Lovegrove parece no seguir las normativas industriales sino las normativas naturales. Por eso logró hacerme identificar con el diseño instintivo en medio de un mundo irónicamente desgastado por la razón positivista y económica.
Respecto al diseño con apellido, bueno, a eso Ross responde que “uno no le pone su nombre a los trabajos de los que no está orgulloso”. Un pensamiento verídico, y es que en sus arranques de sinceridad hizo reír bastante a la gente, lanzó unas cuantas indirectas amistosas a las neveras Haceb y animó a los presentes a pensar de otras maneras, recordándome que los profesores y los industriales no siempre tienen la razón. Para saber más de lo que piensa, aquí pueden ver una entrevista de ProyectoDiseño.
“¿No sería fantástico si encontraras eso, aquí dentro?”
Ahora comparto otras premisas que escuché de Lovegrove, dispuestas a modo de citas, con las que puedo identificarme y que claramente pueden servir al recién nacido diseño industrial del caribe.

“Yo diseño en tres ejes: naturaleza, arte, e industria. Ninguno de los tres por separado”

“Siempre me maravillo con las cosas que crecen, y así trato de diseñar”

“En mi tiempo libre no observo diseño; busco arte o un paisaje; nunca te sentirás solo en medio de la naturaleza”

“Todo objeto viene de la tierra, y debe volver a la tierra”

“Si algo está bien diseñado, no necesitará ser reciclado”

“No soy un diseñador tipo IKEA”

“El diseño es como una corte, debes saber convencer a la gente”

“Todo diseñador debe saber de fotografía, para crear, para documentar, para vender su trabajo”

“La mejor forma de ser ecológico es dejar de diseñar y empezar a sentir”

“Cuando algo está cumpliendo su función, existe; cuando no, desaparece”

“Latinoamérica es un lugar sensual rodeado de naturaleza: salen a la puerta y tienen mares, ríos, bosques y montañas; pueden hacer muy buen diseño”

“La industria debe alimentarse del trabajo manual y artesanal”

Cuando le pregunté sobre cómo se imagina el diseño del caribe me dijo: “That’s a big one”