Para mi SB fue un plato de dos ingredientes: uno me gustó muchísimo; el otro fue de relleno, frío y traido de otro lado.
El ingrediente que me gustó tiene reflexión caribe, excelente manejo de medios y calidad de la oferta con bajos precios. Las charlas y los invitados estuvieron geniales; muestran una preocupación a futuro y un interés por darle a nuestra identidad y a nuestras comidas el trato que se merecen, cosa que se logrará  poco a poco gracias a la investigación y poniendo a la gente a degustar su cultura en eventos como este. Como plan para ir a comer, estuvo muy rico. Pero el ingrediente de relleno que no me gustó y que ocupó casi todo el plato, no es caribe.
Lo obvio de un evento con este nombre sería que al entrar se respire Caribe en cada detalle, pero no es así. Una amiga alemana que fue con nosotros al final no supo cuál es nuestra comida. Grave, en 10 minutos de recorrido deberías poder probar qué es lo propio en esta parte del mundo, pero no es así.
El plato de dos ingredientes que para mi fue este evento está sobre una mano igualmente dual que es nuestra cultura culinaria; de dientes para afuera es orgullosa de su gastronomía, pero en realidad la olvida frente a otros sabores. Como dijo otra amiga que me acompañó: ‘Llevamos orgullosos una paella y langostinos en la mano, pero no se nos ocurre ofrecer y pasear una bandeja de nuevos fritos o una tabla de butifarras en el Country Club’. Igual que el año pasado, me dijo, la única comida realmente nuestra que encontré fueron butifarras con bollo de yuca escondidas al fondo, y las fotos colgadas en la pared‘, con esa frase les digo todo.
No quiero criticar desde afuera porque sé que el trabajo para organizar un evento como este es titánico y que montar un negocio gastronómico también lo es, (y la comida estuvo muy buena). Pero SI le tiro una papaya al público costeño y a los restaurantes, con todos los sabores propios que tiene esta región ¿y no hubo restaurantes ofreciendo al público innovaciones caribe o rescatando nuestra historia culinaria? Muy mal. Pero todo se fundamenta en una cultura que no se ha autoinvestigado. Afortunadamente hay gente que sí lo está haciendo como pude ver en las charlas, así que no podremos estar equivocados mucho tiempo más.
A pesar de todo terminaré felicitándolos, la verdad es un evento de altura. Los invitados, las charlas y las alianzas que se vieron me parecieron de lujo; la verdad me alegro que exista Sabor Barranquilla. A pesar de cualquier reparo que tenga con mi crítica terquedad, me parece un excelente espacio, con mucho potencial igual que nuestra cocina caribe. La culpa de que el evento no sea tan caribe como su imagen lo muestra es sólo nuestra, y tenemos que pellizcarnos antes de que se nos enfríe el bufé.