Cuando se tiene la oportunidad de salir por un tiempo de tu país, es cuando realmente valoras toda la riqueza que hay en él. Tal vez ese fue el motivo que nos llevó a muchos colombianos a asistir al concierto de Los Gaiteros de San jacinto. El escenario de tan importante evento fue Barcelona. Prometía ser una noche realmente mágica e indescriptible.
Los Gaiteros son la manifestación viva de una historia latinoamericana cargada de fuerza, supervivencia, cultura y pasión. Al oírlos tocar, les fluye el ritmo de la historia por sus venas. Esto va de generación en generación, le cantan a la vida, al dolor y al amor. Hasta que no lo vives no lo entiendes. (Leer más para ver video)


A las 11 P.m., el repique de los tambores daba inicio a una gran noche. El sombrero vueltiao, las camisas de carnaval y los atuendos típicos eran los protagonistas. Canciones como “Candelaria”, “Celestina”, “Morrocoyo” hicieron parte del repertorio, era difícil quedarse quieto, las caderas bailaban al ritmo de la Tambora. Estando lejos de Colombia, todas esas sensaciones se ven aumentadas.

El evento duraría 2 horas pero no fue así; se extendió hasta las 6:00 de la mañana. Era tanta la alegría y la emoción de quienes estábamos ahí que lo que pintaba ser una presentación como cualquiera, se convirtió además en una parranda vallenata, en un verdadero carnaval.

Ellos rompieron todos los esquemas, no tenían porqué estar ahí pero estaban, no tenían porqué amanecer, pero aún así se quedaron con nosotros hasta el final.

Nos demostraron que más que cualquier Grammy lo más importante es el cariño y la pasión con que se hagan las cosas. Al final éramos veinte, pero veinte a los que nos cambiaron la vida, no como artistas montados en una tarima sino como maestros cercanos, que nos enseñaron que nuestra cultura no tiene precio y que es nuestro más grande tesoro, sin ella no somos nada, sin ella no hay historia ni tradición.
Hermosa lección de vida. Ahora tenemos una labor y es precisamente apoyar y valorar lo nuestro, no permitiendo que se pierda ni se olvide. No tienes que esperar a estar al otro lado del mundo para hacerlo. Empieza desde YA.